Los pilares que sostienen nuestra comunidad cristiana en Cerritos, Pereira.
Somos una comunidad con bases firmes en la Palabra de Dios. Fomentamos una comunión viva, profunda y personal con el Padre, a través de la obra de Jesucristo en la cruz y bajo la unción del Espíritu Santo. Buscamos ser una carta de amor de Dios escrita para nuestra región.
Establecer el Reino de Dios, siendo una iglesia centrada en su presencia y su Palabra, que hace discípulos de Cristo y testifica de su amor reflejando su carácter.
Valores: Oración + Palabra + Discipulado + Amor
Existimos para establecer el Reino de Dios guiando a personas y familias a una relación creciente con Jesucristo, mediante la enseñanza de Su Palabra, una vida de oración y adoración, el discipulado intencional y la restauración integral, para reflejar el amor y el carácter de Cristo en nuestra comunidad y las naciones.
Vivir en constante gratitud y entrega, reconociendo la soberanía de Dios en cada aspecto de nuestra vida.
Nuestra línea de conexión directa con el Padre, la base del poder y la dirección de nuestra iglesia.
Enseñanza fiel y sin diluir de las Sagradas Escrituras como regla de fe y conducta diaria.
Crecer en grupos pequeños para cuidarnos, madurar en fe y multiplicar el evangelio en la comunidad.
A continuación presentamos nuestras bases doctrinales fundamentales, detalladas paso a paso para un estudio claro y ordenado de la Palabra de Dios.
Creemos que existe un solo Dios vivo y verdadero, eterno, infinito y perfecto, quien subsiste eternamente en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Estas tres personas son un solo Dios, iguales en esencia y dignidad, y distintas en persona y función.
Dios Padre: Creemos que Dios Padre es el Creador y Sustentador de todas las cosas. Es santo, justo, amoroso y misericordioso. Él envió a Su Hijo para la redención de los pecadores y recibe como hijos a todos los que creen en Jesucristo.
Dios Hijo: Creemos que Jesucristo es el Hijo eterno de Dios y la segunda persona de la Trinidad. Fue concebido por el Espíritu Santo y nació de la virgen María. Vivió sin pecado, realizó milagros, murió en la cruz como sacrificio sustitutorio por nuestros pecados, resucitó corporalmente al tercer día, ascendió al cielo y volverá personalmente en poder y gloria.
Dios Espíritu Santo: Creemos que el Espíritu Santo es la tercera persona de la Trinidad. Convence al mundo de pecado, regenera al creyente, mora permanentemente en él, lo santifica, lo guía a toda verdad y distribuye soberanamente dones espirituales para la edificación de la Iglesia y la gloria de Cristo.
Deuteronomio 6:4; Mateo 28:19; Juan 3:16; Efesios 1:3-6; 1 Pedro 1:15-16; Juan 1:1-14; Mateo 1:23; Hebreos 4:15; 1 Corintios 15:3-4; Hechos 1:9-11; Tito 2:13; Juan 14:16-17,26; Juan 16:8-13; Romanos 8:9-16; 1 Corintios 12:4-11; Efesios 1:13-14.
Creemos que la Biblia, compuesta por los sesenta y seis libros del Antiguo y Nuevo Testamento, es la Palabra inspirada por Dios. En sus escritos originales es completamente verdadera y constituye la autoridad suprema y suficiente para la fe y la conducta del creyente.
2 Timoteo 3:16-17; 2 Pedro 1:20-21; Salmo 19:7-11; Mateo 5:18.
Creemos que el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios. A causa del pecado de Adán toda la humanidad quedó separada de Dios y es incapaz de salvarse por sus propios méritos. La reconciliación con Dios es posible únicamente por medio de la obra redentora de Jesucristo y mediante el nuevo nacimiento producido por el Espíritu Santo.
Génesis 1:26-27; Romanos 3:23; Romanos 5:12; Efesios 2:1-9; Juan 3:3-7; Tito 3:5.
Creemos que Satanás es un ser creado, enemigo de Dios y autor del pecado. Fue derrotado por Jesucristo en la cruz y será finalmente juzgado y castigado eternamente en el lago de fuego.
Génesis 3:1-15; Juan 8:44; Colosenses 2:15; Hebreos 2:14; Apocalipsis 20:10.
Creemos que la salvación es un don de la gracia de Dios, recibido únicamente por medio de la fe en Jesucristo y no por méritos ni obras humanas. El pecador es llamado al arrepentimiento y a confiar personalmente en Cristo como Señor y Salvador. La fe verdadera produce una vida de obediencia y crecimiento en santidad.
Juan 3:16; Hechos 4:12; Romanos 5:1; Efesios 2:8-9; Tito 3:5; Santiago 2:17.
Creemos que el cielo es la morada eterna de Dios y la esperanza gloriosa de todos los redimidos. Los creyentes disfrutarán para siempre de la presencia del Señor en cielos nuevos y tierra nueva.
Juan 14:1-3; Filipenses 3:20-21; Apocalipsis 21:1-7; Apocalipsis 22:1-5.
Creemos que la Iglesia universal está compuesta por todos los creyentes nacidos de nuevo por el Espíritu Santo. La iglesia local es una congregación de creyentes bautizados, llamados a adorar a Dios, predicar el evangelio, hacer discípulos, celebrar las ordenanzas y servir al prójimo.
Mateo 28:19-20; Hechos 2:41-47; Efesios 1:22-23; 1 Timoteo 3:15.
Creemos en la unidad espiritual de todos los verdaderos creyentes en Jesucristo. Procuramos vivir en amor y comunión con todos aquellos que sostienen las doctrinas esenciales de la fe cristiana, ejerciendo discernimiento frente a las falsas doctrinas y enseñanzas contrarias al evangelio.
Juan 17:20-23; Efesios 4:1-6; Romanos 16:17; 2 Juan 9-11.
Creemos que Jesucristo volverá personal, visible y gloriosamente para consumar Su reino, resucitar a los muertos y juzgar a la humanidad.
Mateo 24:30; Hechos 1:11; 1 Tesalonicenses 4:16-17; Tito 2:13; Apocalipsis 22:12.
Bautismo en Agua: Creemos que el bautismo en agua, por inmersión y en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, es una ordenanza establecida por Cristo para los creyentes que han dado evidencia de una fe genuina.
La Cena del Señor: Creemos que la Cena del Señor es una conmemoración de la muerte de Cristo y una proclamación de Su regreso. Debe celebrarse con reverencia, gratitud y autoexamen.
Mateo 28:19-20; Hechos 2:41; Romanos 6:3-4; Lucas 22:19-20; 1 Corintios 11:23-32.
Creemos que todos los creyentes son bautizados por el Espíritu Santo en el Cuerpo de Cristo al momento de la conversión. También creemos en la llenura continua del Espíritu Santo y en la vigencia de los dones espirituales para la edificación de la Iglesia, los cuales son distribuidos soberanamente por Él.
Hechos 1:8; Romanos 8:9; 1 Corintios 12:4-11; Efesios 5:18.
Creemos que Dios tiene poder para sanar y que la Iglesia debe orar por los enfermos. Reconocemos que Dios obra conforme a Su voluntad soberana y que la redención final incluye la restauración completa del cuerpo.
Isaías 53:4-5; Mateo 8:16-17; Santiago 5:14-16.
Creemos que Dios llama a todos los creyentes a vivir en santidad, creciendo continuamente en obediencia y reflejando el carácter de Cristo por medio del fruto del Espíritu.
Romanos 12:1-2; Gálatas 5:22-23; Obediencia; 1 Pedro 1:15-16.
Creemos en la resurrección corporal de todos los hombres: los creyentes para vida eterna y los incrédulos para condenación eterna.
Juan 5:28-29; Daniel 12:2; 1 Corintios 15:51-57; Apocalipsis 20:11-15.
Creemos que Jesucristo es verdadero Dios y verdadero hombre. En Él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad. Es el único mediador entre Dios y los hombres y el único Salvador del mundo.
Juan 1:1-14; Colosenses 2:9; 1 Timoteo 2:5; Hebreos 1:1-3.
Creemos que Dios ha establecido un día en que juzgará al mundo con justicia por medio de Jesucristo y que cada persona dará cuenta delante de Él.
Hechos 17:31; Romanos 14:10-12; 2 Corintios 5:10.
Creemos que el matrimonio es una institución establecida por Dios, constituida por la unión de un hombre y una mujer en un pacto de amor y fidelidad para toda la vida. Refleja la relación entre Cristo y Su Iglesia y debe ser honrado conforme a las enseñanzas de las Escrituras.
Génesis 2:24; Mateo 19:4-6; Efesios 5:22-33; Hebreos 13:4.
Creemos que Jesucristo ha dado dones y ministerios a Su Iglesia para la edificación del Cuerpo de Cristo y la extensión del evangelio. Reconocemos la diversidad de funciones y el llamado de Dios para equipar a los santos para la obra del ministerio.
Efesios 4:11-13; Romanos 12:4-8; 1 Corintios 12:27-31; 1 Pedro 4:10-11.